13 enero 2011

El fin del mundo

Hoy me ha dado por pensar en como será el día en que se acabe el mundo. Hoy podría ser ese día. Un día oscuro, como el de hoy. Con hogueras por todas partes. Y con pequeñas explosiones por aquí y por allá que hacen saltar todo por los aires.

Hace un tiempo agradable para ser el último día. No necesito abrigarme en gran medida. Aún así, no sé que ponerme para salir a la calle. No sé que ropa vestir para despedirme del mundo a mi manera.

Finalmente decido vestir de negro. Así pasaré más desapercibido. No va a tener ninguna consecuencia nada de lo que haga, pero aún así decido vestir de negro. Con los pantalones esos que compré en Bilbao. Para despedirme de este espléndido día. Para decir adiós al mundo.

Salgo a la calle con los auriculares de mi iPhone colocados, escuchando esta canción que me parece idónea para la ocasión, y me dispongo a dar un largo paseo. Por las calles oscuras. Entre las llamas. Bajo las cenizas de lo que todo fue y nada será.

Un día precioso. Sin duda.







3 comentarios:

ainhoa dijo...

El fin de algunos mundos agonizantes se acaba con determinados actos, como los de psicomagia...
Gracias!!

Anónimo dijo...

Quizá nadie pueda abandonar el mundo, quizá somos prisioneros en este planeta.
Creemos que lo abandonamos, pero regresamos una y otra vez en vidas distintas.
Yo soy capitán y me queda prohibido huir del barco, primero he de salvar toda la tripulación.
PD: Otra vez tu vecino (DMM)

musogato dijo...

La tripulación lo merece, desde luego!

Gracias por vuestros comentarios!!